Esto es al mismo tiempo mi tarjeta de presentación o business card, una caja de recuerdos kármicos, ese diario personal entreabierto en el olvido que probablemente algunos voyeuristas querrán devorar en sus noches de insomnio; pero sobre todo es mi aleph y el comienzo de mi peregrinaje en busca de la orilla del Kautser.
  • No es un capricho la división de mi perfil en varios impersonales espacios virtuales. Es parte de un viaje experimental de ida y vuelta en el que ocasionalmente se cambiará de carreteras libres a una que otra lujosa autopista de cuota voluntaria. A final de cuentas, nunca me salgo mucho del camino...
    Contra lo que parece, esto no es apto para pieles poco curtidas en el limbo de la aventura mental o para emotividades extremas; pero me afanaré en rescatar la impecabilidad de los antiguos Ocelomeh aztecas aplicada a la escritura.