Creando un Multiverso en la Palabra

Soy lo que soy, lo que he sido y lo que seré... No pretendo dejar huella para la posteridad, sino hacer día a día, simplemente lo único que me ha mantenido viva en la eternidad: construir mundos a través de la palabra escrita.

Me propuse convertir este espacio virtual en mi laberinto creativo por el que se puede transitar como si se estuviera participando de una loca partida de serpientes y escaleras en la alucinante fiesta de la liebre de marzo.

Este sitio web es al mismo tiempo mi tarjeta de presentación o business card, una caja de recuerdos kármicos, ese diario personal entreabierto en el olvido que probablemente algunos voyeuristas querrán devorar en sus noches de insomnio; pero sobre todo es mi aleph y el comienzo de mi peregrinaje en busca de la orilla del Kautser.

No está de más acercarse a este lugar con la música por dentro, que es lo que decanta mi imaginación literaria y mi creatividad, invariablemente sin la bendición de las hadas verdes (¡Ooops!).

Contra lo que parece, lo que escribo y publico no es apto para pieles poco curtidas en el limbo de la aventura mental o para emotividades extremas; pero me afanaré en rescatar la impecabilidad de los antiguos Ocelomeh aztecas aplicada a la escritura.

No ha sido un capricho mío la división de mi perfil web en varios impersonales espacios virtuales que finalmente confluyen en este espacio. Todo es parte de un viaje experimental de ida y vuelta en el que ocasionalmente cambio de carreteras libres a una que otra lujosa autopista de cuota voluntaria. A final de cuentas, nunca me salgo mucho del camino...

La única advertencia que debo hacer aquí es que no se me dan la poesía lírica ni la conmiseración por los lerdos ni por los que regatean al Diablo el precio de sus almas.