El Día Más Largo

Es el día más largo del año, todos los años, y es tan efímero como bello y luminoso para los mortales que salen (salimos) a la calle puntualmente antes del amanecer sólo para ver volar a los vampiros citadinos que buscan con desesperación, la última sombra de la noche. Cual si fueran transeúntes apresurados, los vampiros se distinguen de los trasnochados porque caminan a zancadas y al llegar al borde de las aceras levantan sus alas negras y vuelan por entre los edificios, hasta alcanzar sus refugios.

A mí siempre me gusta verlos; pero ¡qué ironía! Hoy fue el día más largo, el día eterno para Marcio Pietrasanta, discreto vampiro avecindado recientemente en el barrio, que al levantar el vuelo hacia el oriente fue cegado por el sol y no pudo ver que doblaba la avenida una barredora municipal cuyo conductor — aseguró él a la policía — solamente vio en la calle oscura a una enorme rata negra cruzarse en su camino, mientras, como era su costumbre, oía en un vieja grabadora, "People are Strange", su canción favorita de The Doors. ♥